¿Se acuerdan de aquella película con Gozandra Bullock y Keanu Reeves? No les voy a preguntar quién era el villano porque a nadie le importa. Lo que sí importa es que había un bondi, un ómnibus de pasajeros, que si viajaba a menos de 50 millas (unos 80 kilómetros) por hora, explotaba. Porque el malo sin identificar (bueno, era Dennis Hopper) había conectado un montón de explosivos a la agujita del velocímetro. De esa forma se aseguraba de que el vehículo nunca parara. ¿Por qué? No lo recuerdo, y voy a hacer el mayor de los esfuerzos en evitar la página de Wikipedia que resume la trama. Supongo que con el bondi en movimiento la policía estaba distraída mientras él robaba algún banco. Vieron que en muchas películas el villano es un genio del mal que al final solamente quería unos mangos, como la tercera de Duro de Matar. Y a veces el cerebro funciona como una especie de Máxima Velocidad pero a la inversa. Si almacena más de 50 ideas por hora, explota. Creo que mencioné en un posteo anterior de esta nueva generación de textos que tenía entre mis inquietudes la posibilidad de que se me friera la cabeza. Confieso que en el momento en que lo escribí (no me voy a fijar en la fecha, no voy a hacer un montón de cosas, sépanlo) era una preocupación real. En este momento no. O al menos no tanto. Porque ese mismo cerebro calcula (el hombre que calculaba) que una fritura general llegará justo en medio de un momento de tensión máxima, de estrés asesino, de ansiedad trepidante. No ahora, que justo terminé temprano la columna de la radio y me encuentro treinta minutos antes de mi horario recomendado de ir a dormir. Que tampoco da para ver un episodio de una serie, porque justamente lo que necesito es desagotar el cerebro. Que por más que se haya alejado de las 50 ideas por hora, sigue manejando una cantidad excesiva de pensamientos en simultáneo que se siente, entre otros lugares, en los hombros contracturados. También podría explicarse por la postura casi de Nosferatu que tengo al tipear en la computadora, pero es que mantengo esa suerte de pasión literaria reiniciada en este medio de comunicación, de escribir sin mínimo de caracteres, sin máximo de caracteres, sin una vara que diga "esto es para publicar en la revista X" o "esto es para publicar en la revista Y". X sería la revista Lento y Y (y Y) sería la revista Túnel. Ambas tienen un rango de caracteres en mi mente y una calidad que considero necesaria para que un cuento salga publicado. Más o menos la misma calidad que debe tener un cuento para ser recopilado en un libro, pero puedo ser un poco más bondadoso con un texto que puede defenderse entre otros 59. A propósito, estoy por llegar a la tercera tanda de 60 cuentos, es decir, que estoy por terminar mi tercer libro de cuentos sin publicar. Más allá de los ochos publicados. Ah, acá me da menos vergüenza hablar de mi trabajo, será porque no ando compartiendo el link por todos lados. Si alguien llegó, póngase cómodo y acostúmbrese al desvarío, que es una de las cosas lindas de este espacio. Lindas para mí. Decía que estoy inclinado sobre el teclado porque disfruto de estos ejercicios, pero también porque quiero aprovechar y vaciar mi mente antes de acostarme en el colchón del piso de mi estudio y apagar la luz. Porque cuantas menos cosas tenga rondando en el cerebro, más rápido voy a poder conciliar el sueño. Y eso que tengo un sueño bastante conciliador. No te digo moderador de un debate político, pero por lo general suelo quedarme dormido en menos de ocho minutos. Y para eso tengo un truco, aunque nadie me da pelota y quienes me dan pelota dicen que no les funciona, así que no se los voy a contar. Es así: cuando apagás la luz y te acostás, tenés que ser bien consciente de que ya estás descansando. Como si fueras un celular enchufado que se está recargando aunque tenga la pantalla encendida. Esa conciencia es la que te baja la ansiedad y hace que te quedes dormido. Perdón. Esa conciencia es la que ME baja la ansiedad y hace que ME quede dormido. Como decía, nunca supe que funcionara en alguien más. Entonces tenemos al cerebro de Máxima Velocidad, tratando de bajar la cantidad de pensamientos simultáneos, para que ese ejercicio post apagada de luz no sea demasiado complejo. Que no lleve doce minutos porque ahí uno ya empieza a pensar qué hora es, cuánto voy a dormir, qué suerte que es lunes porque el boliche de enfrente está cerrado entonces no hay música. Otro día les voy a contar de cuando les escribí por la música fuerte y terminé pidiéndoles disculpas. Así de lamentable. ¿Ven? Ese comentario ya hace que la idea del intercambio con el boliche salga de mi mente. Como cuando estás meditando, de pronto en medio de una clase de yoga (sí, hago yoga, de ahí me inspiré para las escenas de La Crisis de los 38, incluso la flatulencia, aunque en el caso que presencié careció de olor y tuvo sonido). En ese momento de calma te piden que alejes de tu mente todos los pensamientos que pasen por ahí. Y cada tanto tengo que volver a la imagen de Máxima Velocidad porque ya le puse título al texto. Cuestión que hay que desagotar el cerebro antes de que explote. Hay que desempacar antes de tirarse en la cama (o el colchón). Hay que desterrar inseguridades tales como "¿algún día tendré capacidad de ahorro?" o "¿cómo haré para saldar esta deuda gigantesca?". Como ven, varios de mis intríngulis son económiquis, middle class problems, que le dicen. No me preocupo mucho por lo que tengo que hacer mañana porque tengo una coqueta lista que hace que nada se me olvide, siempre y cuando no me olvide de revisar la lista. Quizás el único elemento traumático sea la visita a la podóloga, no porque el tratamiento de mis uñas operadas vaya a doler (ya casi nunca lo hace), sino porque luego de pagarle contaré con unos 2.000 pesos para gastos hasta que cobre mi próximo sueldo... el 10 de abril. Ustedes disimulen, mis padres creen que disfruto tanto de sus compañías que almuerzo y ceno con ellos casi todos los días. Igual tengo en la heladera dos paquetes de panchos, totalizando 16 panchos, que compré por la módica suma de 200 pesos. Y no son de vencimiento rápido, creo que duran hasta mayo. Así que tengo ocho comidas (las épocas de comer tres panchos volverán cuando salde mis deudas) para intercalar con las visitas a la casa parental. Si todavía no saben qué estudiar en la vida, estudien ingeniería en computación. Pero no se olviden de abandonar la carrera antes de terminarla, para no tener que pagar nada. Uh, lo que dijo. Bueno, qué quieren, son la una menos cuarto, para qué me leen si saben cómo me pongo. Yo estudié Comunicación y no la terminé, que es como que te den un puzzle de dos piezas y no encontrar la forma de encastrarlo. Para mi defensa (y un poco la de la carrera) lo mío nunca fueron las materias teóricas. Se me mezclan los autores y si el o la docente no explican bien el tema, no lo entiendo después leyendo los repartidos. Una sola docente sabía cómo explicar los temas de (atención) Teorías de la Comunicación, la materia más pesada de todas, y gracias a ella salvé I y II. III y IV todavía me están esperando, con una de las docentes que hoy ocupa un cargo muy subimportante en un minsterio muy decultura. Hace poco mandé un mail al encargado de la carrera de la Universidad a la que fui. Porque yo gané una beca y solo pagaba tipo el 10% de la cuota, que era más o menos la totalidad de mi salario en la imprenta donde trabajaba. Hablando de esa beca, tuve la suerte de que la prueba, que se hacía nucleando a todos los interesados de todas las carreras de esa Universidad Poco Atea, estaba dividida en tres partes y las tres conformaban más o menos las tres cosas en las que en el liceo o en la vida me iban más o menos bien. Matemáticas, Idioma Español y Composición. No te digo que pensé "esto lo gano" cuando me dieron la prueba, porque no me quiero pillar, pero fue exactamente lo que pensé. Volviendo al casi presente, le pregunté al tipo ese qué tenía que hacer para recibirme, porque cursé la carrera entera pero muchas materias ni siquiera di el examen porque ya no me interesaba tanto el asunto y la prioridad era seguir laburando. Y claro, la tesis es una cosa, porque se podía sustituir por un trabajo que bla, fácil de bla, accesible y bla. Pero esas otras materias había que cursarlas. Le pregunté si había alguna forma de no cursarlas (no tipo amenaza mafiosa ni periodista al que agarran mamado manejando, sino honesta) y hasta hoy estoy esperando su respuesta. Se los juro. De todos modos prefiero seguir siendo bachiller, que tiene mucha más chapa. Hola doctor, qué tal escribano, qué hacés bachiller. Acá, por ir a acostarme, tratando de vaciar lo más posible mi mente para poder dormir fácil pero sobre todo para que el cerebro no explote como el ómnibus de Máxima Velocidad. Quedan ocho minutos para la una de la mañana y lo mejor sería ir redondeando. Creo que cumplí con mi cometido de sacar cosas de la cabeza. No exactamente las que estaban rondando, más allá de que hablé de plata y de cuentos que me gustaría publicar este año. Pero otras se fueron agarraditas de este texto, como cerumen agarradito de un pañuelo de papel de esos de cocina. Ta, tiene sentido, Dennis Hopper quería plata, así que pidió un rescate para desactivar la bomba del ómnibus. Sé que les dije que no iba a revisar, pero imaginate cerrar los ojos y no poder dormir porque te desvela la trama de Máxima Velocidad (uno, la dos ni la vi).
El octavo día, Dios creó al blog. Diseñó un sistema de tres pasos, para que cualquier hijo de vecino pudiera tener una página en internet. Y Dios se dio cuenta, demasiado tarde, de la cagada que se había mandado.
Mostrando las entradas con la etiqueta Publicidad. Mostrar todas las entradas
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martes, 29 de marzo de 2022
jueves, 12 de agosto de 2010
Kontámela en Kolores
Corría el año 1990 y en Estados Unidos el payaso Krusty apenas si comenzaba a popularizar la idea de utilizar la letra k en lugar de la c para vender sus productos. De este lado del mundo, una campaña de Kodak se posicionó con la misma transformación fonética como forma de enganchar a los niños para que obtuvieran sus fabulosos peluches.
Me refiero, claro está, a los Kolorkins, cuatro muñecos cuyo mayor recuerdo conservado es que eran imposibles de conseguir, al menos para mí. Quizás en aquella época mandábamos a revelar un rollo cada ocho meses, y con mucho sacrificio. Por eso mis amigos ricos tenían su mascotita, pero yo no (entra música de violines).
Después crecí, más bien envejecí, y olvidé los nombres de los cuatro engendros del demonio. Creía que jamás volvería a saberlos (como creo que nunca volveré a escuchar el jingle de los monstruitos de la Isla Lango que llegaron para divertirme). Hasta que el pasado miércoles me encontraba grabando unos sketches para Reporte Descomunal.
El final de cada uno consiste en leer revistas viejas o imposibles, y mi compañero y hermano Leo Lagos apareció con una Moñita Azul de hace veinte años. Bastó pasar sus páginas para encontrarme con el siguiente publicity:
¡Zoom, Flash, Clic y Snap! ¡Zoom, Flash, Clic y Snap! ¡Zoom, Flash, Clic y Snap! Los primeros tres podría haberlos deducido, pero el tercero... (hablando de Snap, si la nostalgia pega, tengo sorpresas para próximas entregas).
De esta manera se terminó el misterio, pero además pude enterarme de otras cosas acerca de los Kodak Kolorkins. Por ejemplo, que en aquella época también se mandaban la cagada de que terminara la hoja y quedara una frase por la mitad. "Entrará, sin dudas, en el". ¿En dónde? ¿En el cerebro de los niños? ¿En el Palacio Legislativo a disolver las Cámaras? (no pun intended). Nunca lo sabremos.
La yapa es conocer un poco más acerca de uno de ellos. Click, el azul. Calculo que la campaña publicitaria tenía una pieza para cada macaco, pero la Moñita Azul sólo tenía éste. ¿Será por la coincidencia cromática? Nunca lo sabremos. Demasiadas incógnitas para unos peluches de mierda.
No lo acompañen. Eso que le sobresale NO ES EL OMBLIGO.
Me refiero, claro está, a los Kolorkins, cuatro muñecos cuyo mayor recuerdo conservado es que eran imposibles de conseguir, al menos para mí. Quizás en aquella época mandábamos a revelar un rollo cada ocho meses, y con mucho sacrificio. Por eso mis amigos ricos tenían su mascotita, pero yo no (entra música de violines).
Después crecí, más bien envejecí, y olvidé los nombres de los cuatro engendros del demonio. Creía que jamás volvería a saberlos (como creo que nunca volveré a escuchar el jingle de los monstruitos de la Isla Lango que llegaron para divertirme). Hasta que el pasado miércoles me encontraba grabando unos sketches para Reporte Descomunal.
El final de cada uno consiste en leer revistas viejas o imposibles, y mi compañero y hermano Leo Lagos apareció con una Moñita Azul de hace veinte años. Bastó pasar sus páginas para encontrarme con el siguiente publicity:
¡Zoom, Flash, Clic y Snap! ¡Zoom, Flash, Clic y Snap! ¡Zoom, Flash, Clic y Snap! Los primeros tres podría haberlos deducido, pero el tercero... (hablando de Snap, si la nostalgia pega, tengo sorpresas para próximas entregas).
De esta manera se terminó el misterio, pero además pude enterarme de otras cosas acerca de los Kodak Kolorkins. Por ejemplo, que en aquella época también se mandaban la cagada de que terminara la hoja y quedara una frase por la mitad. "Entrará, sin dudas, en el". ¿En dónde? ¿En el cerebro de los niños? ¿En el Palacio Legislativo a disolver las Cámaras? (no pun intended). Nunca lo sabremos.
La yapa es conocer un poco más acerca de uno de ellos. Click, el azul. Calculo que la campaña publicitaria tenía una pieza para cada macaco, pero la Moñita Azul sólo tenía éste. ¿Será por la coincidencia cromática? Nunca lo sabremos. Demasiadas incógnitas para unos peluches de mierda.
No lo acompañen. Eso que le sobresale NO ES EL OMBLIGO.
lunes, 26 de noviembre de 2007
Marketing de servicios
Pinamar, mayo de 2007.
A nuestros clientes y amigos:
Por este medio nos comunicamos para informarle que nuestra clásica promoción de:
"2 REFRESCOS Y 2 SANDWICHES" por llenar el tanque con un mínimo de 30 litros de combustible, llega a su fin indefectiblemente el 31 de mayo del presente.
Hemos estado compartiendo esta exitosa aventura, durante 42 meses, en forma prácticamente ininterrumpida.
El éxito alcanzado en ésta, así como el permanente desvelo que nos provoca estar a la vanguardia en la satisfacción de Uds., nuestros clientes y amigos, nos compromete a buscar nuevas formas, con el fin de brindarles el mejor servicio y un PLUS adicional por preferirnos.
Con este fin estamos trabajando sin descanso para en un corto plazo podamos estar lanzando una nueva propuesta promocional, que anhelamos sea aún mejor a la referida anteriormente.
Gracias por la confianza depositada en nuestros servicios.
A nuestros clientes y amigos:
Por este medio nos comunicamos para informarle que nuestra clásica promoción de:
"2 REFRESCOS Y 2 SANDWICHES" por llenar el tanque con un mínimo de 30 litros de combustible, llega a su fin indefectiblemente el 31 de mayo del presente.
Hemos estado compartiendo esta exitosa aventura, durante 42 meses, en forma prácticamente ininterrumpida.
El éxito alcanzado en ésta, así como el permanente desvelo que nos provoca estar a la vanguardia en la satisfacción de Uds., nuestros clientes y amigos, nos compromete a buscar nuevas formas, con el fin de brindarles el mejor servicio y un PLUS adicional por preferirnos.
Con este fin estamos trabajando sin descanso para en un corto plazo podamos estar lanzando una nueva propuesta promocional, que anhelamos sea aún mejor a la referida anteriormente.
Gracias por la confianza depositada en nuestros servicios.
martes, 4 de septiembre de 2007
lunes, 18 de junio de 2007
Si fuera médicamente posible...
...los argentinos se removerían dos o tres vértebras para poder succionarse su propio miembro. Prueba de la fiscalía número 4.832.
matiaso18
excelente publiciada gente..me hizo emocionar
eugeniacorra
me pone los pelos de punta!!!!!
buenisima!!
tonguitadepalermo
me emociona jajajaja
q buena propaganda
luigih4x0r
excelente comercial, muy buena propaganda argentina..
hernancounter
muy bueno!
tobiasdrf
muy bueno el video...
entra aca y ponelo w w w.dailymotion. c o m
eeelchure
lloré de la emocion
vamos ARGENTINA CARAJO
tsunamiedu
me re emocioné,, no la habia visto en la tele!
martinbrufal
Naaaaaaaaaaaaaa excelente cheee!!!! en serio,me re emocione..... y q wena escena la "del penal q no fue" y la de "la señora mala q se llevo a nuestro mejor jugador".....
Muy bueno che.....
Que comience la polémica. Mencionar el tema de las papeleras será considerado "facilongo".
matiaso18
excelente publiciada gente..me hizo emocionar
eugeniacorra
me pone los pelos de punta!!!!!
buenisima!!
tonguitadepalermo
me emociona jajajaja
q buena propaganda
luigih4x0r
excelente comercial, muy buena propaganda argentina..
hernancounter
muy bueno!
tobiasdrf
muy bueno el video...
entra aca y ponelo w w w.dailymotion. c o m
eeelchure
lloré de la emocion
vamos ARGENTINA CARAJO
tsunamiedu
me re emocioné,, no la habia visto en la tele!
martinbrufal
Naaaaaaaaaaaaaa excelente cheee!!!! en serio,me re emocione..... y q wena escena la "del penal q no fue" y la de "la señora mala q se llevo a nuestro mejor jugador".....
Muy bueno che.....
Que comience la polémica. Mencionar el tema de las papeleras será considerado "facilongo".
martes, 24 de abril de 2007
Apostillas
Y apareció una más, con todo lo malo de las anteriores. Si hasta la cadencia del locutor famoso (en este caso, Carlos Salvador Bilardo) parece repetida. Acabo de verla por tele y todavía no puedo creerlo. Por suerte alguien ya la había subido a YouTube.
Banco Francés.
Banco Francés.
miércoles, 18 de abril de 2007
Ese animalito llamado "publicidad argentina"
Los publicistas de la vecina orilla tienen más suerte que los de este lado del río. De alguna manera convencieron a los anunciantes que con ideas más "locas" podían ser más efectivos a la hora de comunicar un mensaje al público de los mass media. Claro que con un gran poder viene una gran responsabilidad. Y a estos tipos se les vive muriendo el tío Ben.
La lista
Alguna vez me puse a rantear acerca de la moda de las publicidades con listas. Ya saben, donde la "gracia" es hacer una enumeración de situaciones, con un nivel del absurdo que va desde el "mucho" hasta el "demasiado". Quizás la madre de todos estos bastardos sea la publicidad de Coca-Cola "Para Todos". Una joyita. Veámosla, ya que podemos.
Coca-Cola
Mi memoria apesta y soy absolutamente tendencioso cuando escribo, pero más allá de algunas copias aisladas, la que recogió el listón y le dio la forma que ahora conocemos a las publicidades listosas, fue la de la playa, de Quilmes. Además estrenó una moda dentro de la moda, que es contar con una voz famosa, en este caso la de Mario Sapag. Me encanta esa risa. Bueno, nada de descripciones, vamos a verlo.
Quilmes
Entre el maremágnum de copigentes, hay una que vi un par de veces nada más, pero que me encantó. Tiene todo lo que critico, pero me hace reir mucho. Es la de Telephone 2, con la voz de Tangalanga. Creo que solamente con lo del gemelo malvado me ganaron. A ver si les gana a ustedes.
Telephone 2
Este es un ejemplo de lo que no me gusta. Para la voz no consiguieron a un famoso de primera, así que tienen al Coco Silly. Tiene la repetición de palabras para reforzar el concepto, pero en este caso me rompe los huevos. Capaz que es porque la primera vez que lo vi, me di cuenta que era "uno más". En fin, no me gustó una mierda.
Clarín
Las listitas seguirán apareciendo, hasta que una idea mejor (o mejor copiable) cope la tanda argentina, y por extensión la de nuestros canales de cable. Paciencia. Mientras tanto, esta fue la última que vi. Sin locutor, pero con la música grandilocuente (ver la anterior). Aflójenle a los ácidos, muchachos.
Megatone
La pavada
Mientras tanto, padeceremos también algo que ya es más que una moda, ya en una "way of life". La locura, el absurdo choto, la bizarrada. Esa publicidad en donde uno se imagina que a los creativos primero se les ocurrió la idea y después la emparejaron con uno de sus anunciantes. Hay ideas que divierten y otras que incomodan. Pero ninguna me parece que haya merecido un salto creativo fantástico. Más bien una tarde al pedo en un piso alto con vista a la city.
Por lo menos las llamas llamaban. Al principio, después se fueron a la mierda también.
Para muestra bastan dos botones, que traigo a continuación. Lo peor de todo fue descubrir que dentro de estos dos comerciales bizarros, hay enumeraciones también (en el primero, las actividades que realiza el imbécil; en el segundo, las cosas que el tipo tira al fuego).
Gerardo, o la necesidad de imponer un personaje con cara rara (en el segundo también hay uno: la mina que aparece al final). Los tipos de cara rara tuvieron su cuarto de hora en Argentina, tal vez estemos cerca de su regreso. Les decía, Gerardo es un retro enumerado sin sentido, con un locutor que pronuncia la "ll" como "i". De lejos se ven los hilos de esta marioneta. No se la coman.
Movistar
Por último (qué largo se hizo esto), la mayor patada en los huevos que me dio la tanda últimamente, y la publicidad que ocasionó que me sentara a escribir. ¿Por qué¿ ¿En serio, por qué? Una paloma con un collarín, Ricardo Montaner, una canoa en un locker, "Robotito", una frase final del tipo larguísima y una mina de cara rara diciendo "te amo". Reconozco que al producto lograron colarlo dentro de la idea, pero me sigue pareciendo una cadorcha nuclear. Y en definitiva, acá escribo lo que pienso.
Ford Fiesta
La yapa
Entre tanto aparente exceso de mala leche (fue una colgada nomás), los dejo con una pieza que a muchos les puede parecer una pavada, pero a mí me encanta. El cliente es Coca-Cola Mexico pero la agencia es argentina y pudo verse bastante por acá. La idea se usó mil veces (Azucarlito) pero hay algo acá que me puede... posiblemente sea la mina. O la Coca-Cola. No, la mina. Pucha, abrí con Coca-Cola y cierro con Coca-Cola. Full circle.
Coca-Cola
Gracias por la paciencia. Ya sigue el programa que estaban mirando.
La lista
Alguna vez me puse a rantear acerca de la moda de las publicidades con listas. Ya saben, donde la "gracia" es hacer una enumeración de situaciones, con un nivel del absurdo que va desde el "mucho" hasta el "demasiado". Quizás la madre de todos estos bastardos sea la publicidad de Coca-Cola "Para Todos". Una joyita. Veámosla, ya que podemos.
Coca-Cola
Mi memoria apesta y soy absolutamente tendencioso cuando escribo, pero más allá de algunas copias aisladas, la que recogió el listón y le dio la forma que ahora conocemos a las publicidades listosas, fue la de la playa, de Quilmes. Además estrenó una moda dentro de la moda, que es contar con una voz famosa, en este caso la de Mario Sapag. Me encanta esa risa. Bueno, nada de descripciones, vamos a verlo.
Quilmes
Entre el maremágnum de copigentes, hay una que vi un par de veces nada más, pero que me encantó. Tiene todo lo que critico, pero me hace reir mucho. Es la de Telephone 2, con la voz de Tangalanga. Creo que solamente con lo del gemelo malvado me ganaron. A ver si les gana a ustedes.
Telephone 2
Este es un ejemplo de lo que no me gusta. Para la voz no consiguieron a un famoso de primera, así que tienen al Coco Silly. Tiene la repetición de palabras para reforzar el concepto, pero en este caso me rompe los huevos. Capaz que es porque la primera vez que lo vi, me di cuenta que era "uno más". En fin, no me gustó una mierda.
Clarín
Las listitas seguirán apareciendo, hasta que una idea mejor (o mejor copiable) cope la tanda argentina, y por extensión la de nuestros canales de cable. Paciencia. Mientras tanto, esta fue la última que vi. Sin locutor, pero con la música grandilocuente (ver la anterior). Aflójenle a los ácidos, muchachos.
Megatone
La pavada
Mientras tanto, padeceremos también algo que ya es más que una moda, ya en una "way of life". La locura, el absurdo choto, la bizarrada. Esa publicidad en donde uno se imagina que a los creativos primero se les ocurrió la idea y después la emparejaron con uno de sus anunciantes. Hay ideas que divierten y otras que incomodan. Pero ninguna me parece que haya merecido un salto creativo fantástico. Más bien una tarde al pedo en un piso alto con vista a la city.
Por lo menos las llamas llamaban. Al principio, después se fueron a la mierda también.
Para muestra bastan dos botones, que traigo a continuación. Lo peor de todo fue descubrir que dentro de estos dos comerciales bizarros, hay enumeraciones también (en el primero, las actividades que realiza el imbécil; en el segundo, las cosas que el tipo tira al fuego).
Gerardo, o la necesidad de imponer un personaje con cara rara (en el segundo también hay uno: la mina que aparece al final). Los tipos de cara rara tuvieron su cuarto de hora en Argentina, tal vez estemos cerca de su regreso. Les decía, Gerardo es un retro enumerado sin sentido, con un locutor que pronuncia la "ll" como "i". De lejos se ven los hilos de esta marioneta. No se la coman.
Movistar
Por último (qué largo se hizo esto), la mayor patada en los huevos que me dio la tanda últimamente, y la publicidad que ocasionó que me sentara a escribir. ¿Por qué¿ ¿En serio, por qué? Una paloma con un collarín, Ricardo Montaner, una canoa en un locker, "Robotito", una frase final del tipo larguísima y una mina de cara rara diciendo "te amo". Reconozco que al producto lograron colarlo dentro de la idea, pero me sigue pareciendo una cadorcha nuclear. Y en definitiva, acá escribo lo que pienso.
Ford Fiesta
La yapa
Entre tanto aparente exceso de mala leche (fue una colgada nomás), los dejo con una pieza que a muchos les puede parecer una pavada, pero a mí me encanta. El cliente es Coca-Cola Mexico pero la agencia es argentina y pudo verse bastante por acá. La idea se usó mil veces (Azucarlito) pero hay algo acá que me puede... posiblemente sea la mina. O la Coca-Cola. No, la mina. Pucha, abrí con Coca-Cola y cierro con Coca-Cola. Full circle.
Coca-Cola
Gracias por la paciencia. Ya sigue el programa que estaban mirando.
domingo, 10 de diciembre de 2006
Que Sueiro apague la luz
Hace muy poquito me enrosqué en un post a hablar de las modas en la publicidad argentina. Se me dio por identificar el fin de la era bizarra (piezas locas que podían terminar siendo de cualquier cosa) y la llegada de la era de la enumeración (desde aquella de coca-cola "para todos" hasta las de Tangalanga, y que en Uruguay levantaron tímidamente con el amigo invisible de CTI).
Pues bien, festejen rioplatenses. ¡La era bizarra está de vuelta! Y de qué manera. Con una publicidad que une a Víctor Sueiro, música playera y un enano feo en primerísimo primer plano.
Si eso no es bizarro, lo bizarro, ¿dónde está?
Pues bien, festejen rioplatenses. ¡La era bizarra está de vuelta! Y de qué manera. Con una publicidad que une a Víctor Sueiro, música playera y un enano feo en primerísimo primer plano.
Si eso no es bizarro, lo bizarro, ¿dónde está?
jueves, 12 de octubre de 2006
Tendrán buena publicidad...
NO PUEDO CREER QUE AL ESCRIBIR EL POST ME OLVIDE DE LA MEJOR DE TODAS: LA DE TELEPHONE 2 CON LA LOCUCION DE TANGALANGA. ESO SI ES DIVERTIDO Y COHERENTE CON EL PRODUCTO. MAL YO POR HABERLO OLVIDADO.
...pero nosotros tenemos un informe de impacto ambiental para que se lo metan bien hasta el fondo del ojete. Uy, perdón, no sé qué me pasó. Yo quería hablar de publicidad argentina y sus moditas pasajeras.
La modita pasada de la publicidad argentina (que duró una punta de años) era la publicidad loka, con k. Esas en las que ocurría algo muy loko, justamente, y el cierre podía ser desde una aseguradora hasta un desodorante inguinal.
Ahora se pusieron de moda las listas de gente. Que empiezan a enumerar diferentes tipos de personas, cada vez más lokos (mucho no iban a innovar). Esta nueva etapa arrancó con aquella de los que iban de vacaciones, relatada por Sapag*. Después llegó la del mundial y las manitos. Las de coca light con ponerse de pie y con aplausos (que no dejan de ser la misma idea). Y ahora hay una de cerveza, y me acabo de desayunar una relatada por Pipo Cipolatti.
Tawk amongst yourselves.
* No me olvido de "para todos" de coca cola. Pero me refería a este último tiempo.
...pero nosotros tenemos un informe de impacto ambiental para que se lo metan bien hasta el fondo del ojete. Uy, perdón, no sé qué me pasó. Yo quería hablar de publicidad argentina y sus moditas pasajeras.
La modita pasada de la publicidad argentina (que duró una punta de años) era la publicidad loka, con k. Esas en las que ocurría algo muy loko, justamente, y el cierre podía ser desde una aseguradora hasta un desodorante inguinal.
Ahora se pusieron de moda las listas de gente. Que empiezan a enumerar diferentes tipos de personas, cada vez más lokos (mucho no iban a innovar). Esta nueva etapa arrancó con aquella de los que iban de vacaciones, relatada por Sapag*. Después llegó la del mundial y las manitos. Las de coca light con ponerse de pie y con aplausos (que no dejan de ser la misma idea). Y ahora hay una de cerveza, y me acabo de desayunar una relatada por Pipo Cipolatti.
Tawk amongst yourselves.
* No me olvido de "para todos" de coca cola. Pero me refería a este último tiempo.
domingo, 8 de octubre de 2006
¿Enamorarse es fácil?
Si necesitás usar un acondicionador Sedal para ganarle al suplemento de los domingos, DIVORCIATE PELOTUDA.
miércoles, 4 de octubre de 2006
Quién te ha visto y quién te ve
El estribillo de la canción del globo aerostático del jabón Lux es de Prodigy. El resto de la canción me parece que no. ¿Qué dice AGADU?
viernes, 16 de diciembre de 2005
Random Thoughts Awards #1
Peor campaña radial: Combonet de Netgate.
Y eso que la tanda de radio cada vez se parece más a una nube radioactiva.
El ganador se hizo del trofeo gracias a una combinación de actuaciones, saltos de un lado a otro de la línea telefónica totalmente arbitrarios, guión, incapacidad para transmitir la idea del producto y la noción de que hicieron más piezas porque la primera (que ya era horrible) la pegó, repitiendo la fórmula con resultados aun peores.
Comments?
Nacho Alcuri
"presidente del jurado"
Y eso que la tanda de radio cada vez se parece más a una nube radioactiva.
El ganador se hizo del trofeo gracias a una combinación de actuaciones, saltos de un lado a otro de la línea telefónica totalmente arbitrarios, guión, incapacidad para transmitir la idea del producto y la noción de que hicieron más piezas porque la primera (que ya era horrible) la pegó, repitiendo la fórmula con resultados aun peores.
Comments?
Nacho Alcuri
"presidente del jurado"
viernes, 26 de noviembre de 2004
Ensalada de Fruta
¿Cómo les va, commentadores? Tengo que apresurarme porque me voy al toque de Astroboy en un rato y quiero proveerles de un post con mucho contenido para que tengan algo que leer este fin de semana. La primera composición que les presento la realicé entre ayer y hoy. No nació como post, es un ensayo que posiblemente termine en algún libro, si es que vivo lo suficiente como para tener material. Lo que afirmo en este ensayo es 100% real y pienso ponerlo en práctica a rajatabla. Lo que esta historia trae aparejado marca un antes y un después de mi existencia terrenal. 2004: año de antes y despueses. Que termine rápido.
Hasta las pelotas
Acabo de tomar la decisión. Voy a dejar el fútbol para siempre.
Toda mi vida fui a ver a Defensor. Mi viejo me llevaba desde chiquito. Durante mi infancia tuve que soportar las burlas de mis compañeros de generación, en un 99% hinchas de los dos cuadros que se disputan el extraño honor de ganar todos los campeonatos merced a una combinación de presión política y control absoluto de las decisiones arbitrales. Y yo me calentaba. No mucho, pero me calentaba.
Un día por fin abrí los ojos y comprendí lo absurdo de mi situación. Me dejaba influenciar por los resultados deportivos de once tipos que podían o no tener una buena tarde de domingo. Sin contar las cochinadas exógenas de las que eran víctimas day in, day out. Por eso decidí cambiar mi actitud y no calentarme más por ello. Claro, en esa misma época también abrí los ojos y comprendí lo absurdo de mi vida cotidiana, así que el bajón simplemente cambió sus causas.
Sin embargo continué yendo al fútbol. En gran parte porque los domingos de tarde nunca tengo algo mejor para hacer, y es peligrosamente deprimente quedarme en casa mirando las paredes de mi cuarto. Y en parte porque siempre disfruté ese folklore de tribuna, de las puteadas al juez, de la magra campaña y la poca concurrencia, y de la actitud quijotesca de ser el equipo odiado que lucha contra los molinos de viento de la Asociación Uruguaya de Fútbol.
La gente no entendía. No entendía como podía ir a ver a mi cuadro hasta lejanos rincones de la capital, gritar como enajenado al primer línea, colgarme del alambrado en el gol, y no sufrir el lunes siguiente cuando el partido lo habíamos perdido 2 a 1 en la hora. Ese lunes me buscaban con ojitos felices (¿felices en serio?) y habiendo memorizado alguna frase de doble sentido. O de sentido y medio, en algunos casos no les daba la mollera para más.
Y si el resultado era al revés, era un espectáculo digno de verse. La cabeza gacha, esquivando todas las miradas hacia mí para evitar las gastadas. Como si yo fuera a gastarlos por un partido de fútbol... los gastaría por idiotas, por andar de cabeza gacha.
Pero me pudrí. Me pudrí del juego del gato y el ratón entre vencedores y vencidos. De las camisetas y los gorritos al otro día del partido. De los programas de radio que todos los días dedican horas y horas a hablar de las vicisitudes de la versión más fea del mundo del deporte más hermoso del mundo.
Esta sociedad chiquita que no acepta mi presencia en los estadios (o frente a un televisor) y mi total ataraxia sea cual sea el resultado, me ha llevado a cortar por lo sano. No me van a ver más en una cancha. Voy a llamar y pedir que me cancelen el premium en mi servicio de tevé cable. A lo sumo veré algún partido con amigos, si la excusa de encontrarnos un rato es más fuerte y no se dejan dominar por ese fortísimo agente idiotizante. Seguiré bromeando de fútbol con quienes sé que siempre han bromeado, aún cuando los siga viendo colgados de un pretil en la tribuna más barata de nuestro máximo escenario. Ya vendrán con el caballo cansado.
Con esta determinación continúo alejándome del sistema. Un poco por rebeldía, es cierto, pero también porque creo estar haciendo lo correcto. Así que ya saben: no me inviten con cigarrillos, o alcohol, o mate. No me busquen en la playa, ni en el tablado, ni en la Noche de las Luces. No me ofrezcan un one-night stand. Y bajo ningún concepto me lleven a la rambla un 25 de diciembre o un 1º de enero. La última vez que fui casi sufro un ataque de pánico.
Ha llegado la hora de la despedida. A quienes conocí en la tribuna y supieron disfrutar de las guarradas con clase que profería a los árbitros, les pido que no me extrañen. A la gente del club, que no me guarde rencor. Lo mío es una medida egoísta, es cierto, pero no intento transformarlo en una campaña. Además, sepan que si yo hubiera sido de cualquier otro cuadro, hubiera tomado esta decisión muchísimo tiempo antes. A mi viejo que me disculpe por dejarlo solo, confío en que su sociabilidad (es capaz de sacarle conversación a una mesada de mármol) le permitirá encontrar nuevos sparrings futbolísticos.
Y a mis rivales del Winning Eleven, que no festejen. Me he retirado del fútbol en el mundo real, pero Serbia y Montenegro seguirá pateándoles el trasero en el Playstation por mucho, mucho tiempo.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Esa fue la primera parte. Espero que la hayan disfrutado, si quieren commentar al respecto, conocen las vías más que nadie. A continuación les entrego una composición musical en inglés. Bah, en realidad musical per se no es, yo en Los Obispos del Amor hacía las letras y la música aparecía después. O sea que en realidad siempre fui una especie de poeta (¡puaj!). La canción está dedicada a una línea de transporte capitalino.
A-hundred-twenty-one
I'm happy you arrived, darling it's almost time
I'm making last arrangements for a long, long ride
We will be on that car for, like, a couple of days
Even though our destiny is fourteen blocks away.
El estribo:
Take a ride in a-hundred-twenty-one
The treat is pretty bad and the bus is friggin' cold
Join me baby in a-hundred-twenty-one
I want you to be next to me while I'm getting old.
The bus driver is crazy with a tape of Roxette
But you are kissing me, and I just kinda forget
An old lady is standing so I give her my seat
Not only to impress you but my ass fall asleep.
The bus is turning once, and twice and turning again
My stomach starts to suffer undescriptible pain
Now this guy with guitar want us to give him some cash
Because -he says- his songs made us feel a bit less trash.
We took it monday morning now it's friday afternoon
Besides the complications we got home pretty soon
But my girl left the keys to her appartment, so come on
We need to take another ¡hundred-twenty-one!
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Ahora que estoy pensando se la voy a llevar al Negro Rivero hoy de noche a ver qué le parece, capaz que la mecha en el tercer disco y se convierte en un hit de aquellos. A continuación les ofrezco la transcripción del primer infomercial de Premier Reduce Fat Fast, hace una punta de años. Lo tipeé yo, apláudanme.
Premier Reduce Fat Fast
Locutor:
Más de 40.000 personas han comprado el Premier Reduce Fat Fast.
¿Por qué? ¡Porque quieren bajar de peso!
Eric Estrada:
Yo perdí peso.
Perdí 15 libras que había engordado grabando la telenovela "Dos mujeres, un camino".
El peso, lo perdí gracias a Premier Reduce Fat Fast.
Este producto fue, un milagro para mí.
Presentador:
Eric, tú y 45.634 personas, ya han comprado el Premier Reduce, Grasa Rápido.
Este éxito se debe, a que mis vitaminas, sí funcionan.
Viejuja:
Yo tomé Reduce Fat Fast de Premier. Bajé 47 libras y estoy muy contenta.
Gordillo:
Que puedo decir, he perdido 12 kilogramos en el primer mes de uso. En total he perdido 49 kilogramos.
Premier Reduce Fat Fast ha cambiado toda mi vida.
Eric:
Si usted necesita perder peso, yo le consejo que ahora llame el teléfono que aparece en la pantalla.
Locutor:
Haga su pedido ahora mismo y reciba cómodamente en su hogar un frasco de 90 comprimidos del fantástico Reduce Fat Fast por sólo cincuenta y nueve con noventa.
No lo dude. Llame ahora mismo al cinco ocho uno seis mil cien.
Sprayette, las mejores novedades. Satisfacción garantizada o le devolvemos su dinero.
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De copiar y pegar ya se me piantó un lagrimón. Qué tiempos aquellos... Me despido con una carta que envié al correo de lectores del Observador a fines del año 1998. Me pareció interesante repasar qué mierda pensaba en aquella época. La carta no ha sido modificada, algunos datos personales han sido trastocados para proteger mi intimidad, al mejor estilo de "Mi Vida Secreta".
Carta al Correo de Lectores
Sr. Director:
Existen temas corrientes en el ámbito informativo y otros que cada tanto resurgen y dan que hablar por algún tiempo. Tal es el caso de la detención del Gral. Pinochet en Inglaterra, que resucitó una gran cantidad de tensiones referentes a distintos regímenes autoritarios y la validez de unos u otros. Al mismo tiempo en las páginas de los periódicos comenzaron a deslizarse opiniones poco objetivas y comentarios de lectores que no evitan ocultar su afiliación ideológica.
El leer la sección de Correo de Lectores del pasado sábado fue la gota que colmó el vaso y me hizo enviarle estas líneas.
En lo personal considero lamentables las reivindicaciones que tanto izquierdistas como derechistas realizan sobre los mandatarios que pertenecían a tales corrientes, defendiendo a Pinochet y atacando a Fidel Castro y viceversa. ¿Acaso las vidas humanas importan solamente si adhieren a una u otra idea? Si es así me informé mal. Creí que la Guerra Fría había terminado. Peor aún, algunos parecen creer en alguna teoría "cuantitativa de las malas acciones", haciendo recuentos de las víctimas de diferentes dictadores para decir: "miren, ellos mataron más que nosotros".
Hoy en día los políticos no arriesgan ni medio voto para condenar crímenes contra la humanidad sino que primero consultan la ideología que profesaba y luego sí, atacar al genocida del bloque opuesto o justificar al libertador que pertenece al propio, todo acompañado con una sonrisa.
Mi humilde petición sería la siguiente: basta de menospreciar tanto la vida de las personas, basta de publicaciones "recontra"-parciales (no es éste el caso) que lo único que hacen es tergiversar la información y publicar sólo lo más conveniente y basta de políticos que se preocupen sólo por contentar a su rebaño. Es hora que todos juntos se pusieran a pensar en la gente como un todo, no como un montón de fracciones.
Lamentablemente dudo mucho que cualquiera de estas modestas sugerencias llegue a cumplirse, ya que termine como termine el tema de Pinochet, el próximo es un año de elecciones.
Y todas las características apuntadas anteriormente se repiten ad nauseam.
Ignacio Alcuri
C.I. 2.XXX.XXX-8
J.L. Zorrilla 2XX
C.P. XX300
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
By the way, la carta fue publicada. Tenía el original en la vuelta, pero lo perdí.
Bueno ammiguilios, me voy a calentar unos Frank Furters para tener algo en el estómago antes de salir para el toque. Va a estar acojonante, lo sé porque he escuchado el disco y puedo afirmar con propiedad que está muy bueno (para mí). Espero que hayan disfrutado este formato, tengo más guasadas para agregar en futuros posts. Si me ven hoy de noche tengo unos caramelos de menta para regalar. Fui a comprar el almuerzo con Tickets Alimentación y como me sobraban dos pesos la cajera me sugirió que agarrara cuatro caramelos de menta. Y yo sólo tolero la menta en la pasta de dientes. ¿Saben que en una semana rompí dos cepillos de dientes? Es que yo apoyo un dedo en la zona que doblan y flexiono para sacarles el agüita después de usarlo, y se vé que hubo un período de tiempo de necesidá de descargar energía que hice demasiada presión y rompí el cepi-io. Pensé que era porque estaba viejo, y me vino bárbaro porque estaba viejo. Pero mi vieja (valga la redundancia) me compró uno nuevo igualito y al rato lo volví a romper de la misma manera. Ahora me cepillo con un cepillo cortito cortito, y para llegar a las muelas casi que me tengo que meter la mano entera en la boca. Mierda, me colgué a escribir otra vez. Por qué no me colgaré con los cuentos para tener historias más largas en lugar de divagues de tres renglones... mejor, el público objetivo se distrae a partir del renglón cinco.
Y recuerden, al que quiera, nos vemos mañana sábado 27 de noviembre a las 18:00 hs. en la Plaza de Comidas del Shopping Punta Carretas. Me reconocerán porque estaré usando la misma cara que en la solapa del libro.
Nacho
"el año que viene es el posta-posta. recuérdenlo."
Hasta las pelotas
Acabo de tomar la decisión. Voy a dejar el fútbol para siempre.
Toda mi vida fui a ver a Defensor. Mi viejo me llevaba desde chiquito. Durante mi infancia tuve que soportar las burlas de mis compañeros de generación, en un 99% hinchas de los dos cuadros que se disputan el extraño honor de ganar todos los campeonatos merced a una combinación de presión política y control absoluto de las decisiones arbitrales. Y yo me calentaba. No mucho, pero me calentaba.
Un día por fin abrí los ojos y comprendí lo absurdo de mi situación. Me dejaba influenciar por los resultados deportivos de once tipos que podían o no tener una buena tarde de domingo. Sin contar las cochinadas exógenas de las que eran víctimas day in, day out. Por eso decidí cambiar mi actitud y no calentarme más por ello. Claro, en esa misma época también abrí los ojos y comprendí lo absurdo de mi vida cotidiana, así que el bajón simplemente cambió sus causas.
Sin embargo continué yendo al fútbol. En gran parte porque los domingos de tarde nunca tengo algo mejor para hacer, y es peligrosamente deprimente quedarme en casa mirando las paredes de mi cuarto. Y en parte porque siempre disfruté ese folklore de tribuna, de las puteadas al juez, de la magra campaña y la poca concurrencia, y de la actitud quijotesca de ser el equipo odiado que lucha contra los molinos de viento de la Asociación Uruguaya de Fútbol.
La gente no entendía. No entendía como podía ir a ver a mi cuadro hasta lejanos rincones de la capital, gritar como enajenado al primer línea, colgarme del alambrado en el gol, y no sufrir el lunes siguiente cuando el partido lo habíamos perdido 2 a 1 en la hora. Ese lunes me buscaban con ojitos felices (¿felices en serio?) y habiendo memorizado alguna frase de doble sentido. O de sentido y medio, en algunos casos no les daba la mollera para más.
Y si el resultado era al revés, era un espectáculo digno de verse. La cabeza gacha, esquivando todas las miradas hacia mí para evitar las gastadas. Como si yo fuera a gastarlos por un partido de fútbol... los gastaría por idiotas, por andar de cabeza gacha.
Pero me pudrí. Me pudrí del juego del gato y el ratón entre vencedores y vencidos. De las camisetas y los gorritos al otro día del partido. De los programas de radio que todos los días dedican horas y horas a hablar de las vicisitudes de la versión más fea del mundo del deporte más hermoso del mundo.
Esta sociedad chiquita que no acepta mi presencia en los estadios (o frente a un televisor) y mi total ataraxia sea cual sea el resultado, me ha llevado a cortar por lo sano. No me van a ver más en una cancha. Voy a llamar y pedir que me cancelen el premium en mi servicio de tevé cable. A lo sumo veré algún partido con amigos, si la excusa de encontrarnos un rato es más fuerte y no se dejan dominar por ese fortísimo agente idiotizante. Seguiré bromeando de fútbol con quienes sé que siempre han bromeado, aún cuando los siga viendo colgados de un pretil en la tribuna más barata de nuestro máximo escenario. Ya vendrán con el caballo cansado.
Con esta determinación continúo alejándome del sistema. Un poco por rebeldía, es cierto, pero también porque creo estar haciendo lo correcto. Así que ya saben: no me inviten con cigarrillos, o alcohol, o mate. No me busquen en la playa, ni en el tablado, ni en la Noche de las Luces. No me ofrezcan un one-night stand. Y bajo ningún concepto me lleven a la rambla un 25 de diciembre o un 1º de enero. La última vez que fui casi sufro un ataque de pánico.
Ha llegado la hora de la despedida. A quienes conocí en la tribuna y supieron disfrutar de las guarradas con clase que profería a los árbitros, les pido que no me extrañen. A la gente del club, que no me guarde rencor. Lo mío es una medida egoísta, es cierto, pero no intento transformarlo en una campaña. Además, sepan que si yo hubiera sido de cualquier otro cuadro, hubiera tomado esta decisión muchísimo tiempo antes. A mi viejo que me disculpe por dejarlo solo, confío en que su sociabilidad (es capaz de sacarle conversación a una mesada de mármol) le permitirá encontrar nuevos sparrings futbolísticos.
Y a mis rivales del Winning Eleven, que no festejen. Me he retirado del fútbol en el mundo real, pero Serbia y Montenegro seguirá pateándoles el trasero en el Playstation por mucho, mucho tiempo.
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Esa fue la primera parte. Espero que la hayan disfrutado, si quieren commentar al respecto, conocen las vías más que nadie. A continuación les entrego una composición musical en inglés. Bah, en realidad musical per se no es, yo en Los Obispos del Amor hacía las letras y la música aparecía después. O sea que en realidad siempre fui una especie de poeta (¡puaj!). La canción está dedicada a una línea de transporte capitalino.
A-hundred-twenty-one
I'm happy you arrived, darling it's almost time
I'm making last arrangements for a long, long ride
We will be on that car for, like, a couple of days
Even though our destiny is fourteen blocks away.
El estribo:
Take a ride in a-hundred-twenty-one
The treat is pretty bad and the bus is friggin' cold
Join me baby in a-hundred-twenty-one
I want you to be next to me while I'm getting old.
The bus driver is crazy with a tape of Roxette
But you are kissing me, and I just kinda forget
An old lady is standing so I give her my seat
Not only to impress you but my ass fall asleep.
The bus is turning once, and twice and turning again
My stomach starts to suffer undescriptible pain
Now this guy with guitar want us to give him some cash
Because -he says- his songs made us feel a bit less trash.
We took it monday morning now it's friday afternoon
Besides the complications we got home pretty soon
But my girl left the keys to her appartment, so come on
We need to take another ¡hundred-twenty-one!
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Ahora que estoy pensando se la voy a llevar al Negro Rivero hoy de noche a ver qué le parece, capaz que la mecha en el tercer disco y se convierte en un hit de aquellos. A continuación les ofrezco la transcripción del primer infomercial de Premier Reduce Fat Fast, hace una punta de años. Lo tipeé yo, apláudanme.
Premier Reduce Fat Fast
Locutor:
Más de 40.000 personas han comprado el Premier Reduce Fat Fast.
¿Por qué? ¡Porque quieren bajar de peso!
Eric Estrada:
Yo perdí peso.
Perdí 15 libras que había engordado grabando la telenovela "Dos mujeres, un camino".
El peso, lo perdí gracias a Premier Reduce Fat Fast.
Este producto fue, un milagro para mí.
Presentador:
Eric, tú y 45.634 personas, ya han comprado el Premier Reduce, Grasa Rápido.
Este éxito se debe, a que mis vitaminas, sí funcionan.
Viejuja:
Yo tomé Reduce Fat Fast de Premier. Bajé 47 libras y estoy muy contenta.
Gordillo:
Que puedo decir, he perdido 12 kilogramos en el primer mes de uso. En total he perdido 49 kilogramos.
Premier Reduce Fat Fast ha cambiado toda mi vida.
Eric:
Si usted necesita perder peso, yo le consejo que ahora llame el teléfono que aparece en la pantalla.
Locutor:
Haga su pedido ahora mismo y reciba cómodamente en su hogar un frasco de 90 comprimidos del fantástico Reduce Fat Fast por sólo cincuenta y nueve con noventa.
No lo dude. Llame ahora mismo al cinco ocho uno seis mil cien.
Sprayette, las mejores novedades. Satisfacción garantizada o le devolvemos su dinero.
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De copiar y pegar ya se me piantó un lagrimón. Qué tiempos aquellos... Me despido con una carta que envié al correo de lectores del Observador a fines del año 1998. Me pareció interesante repasar qué mierda pensaba en aquella época. La carta no ha sido modificada, algunos datos personales han sido trastocados para proteger mi intimidad, al mejor estilo de "Mi Vida Secreta".
Carta al Correo de Lectores
Sr. Director:
Existen temas corrientes en el ámbito informativo y otros que cada tanto resurgen y dan que hablar por algún tiempo. Tal es el caso de la detención del Gral. Pinochet en Inglaterra, que resucitó una gran cantidad de tensiones referentes a distintos regímenes autoritarios y la validez de unos u otros. Al mismo tiempo en las páginas de los periódicos comenzaron a deslizarse opiniones poco objetivas y comentarios de lectores que no evitan ocultar su afiliación ideológica.
El leer la sección de Correo de Lectores del pasado sábado fue la gota que colmó el vaso y me hizo enviarle estas líneas.
En lo personal considero lamentables las reivindicaciones que tanto izquierdistas como derechistas realizan sobre los mandatarios que pertenecían a tales corrientes, defendiendo a Pinochet y atacando a Fidel Castro y viceversa. ¿Acaso las vidas humanas importan solamente si adhieren a una u otra idea? Si es así me informé mal. Creí que la Guerra Fría había terminado. Peor aún, algunos parecen creer en alguna teoría "cuantitativa de las malas acciones", haciendo recuentos de las víctimas de diferentes dictadores para decir: "miren, ellos mataron más que nosotros".
Hoy en día los políticos no arriesgan ni medio voto para condenar crímenes contra la humanidad sino que primero consultan la ideología que profesaba y luego sí, atacar al genocida del bloque opuesto o justificar al libertador que pertenece al propio, todo acompañado con una sonrisa.
Mi humilde petición sería la siguiente: basta de menospreciar tanto la vida de las personas, basta de publicaciones "recontra"-parciales (no es éste el caso) que lo único que hacen es tergiversar la información y publicar sólo lo más conveniente y basta de políticos que se preocupen sólo por contentar a su rebaño. Es hora que todos juntos se pusieran a pensar en la gente como un todo, no como un montón de fracciones.
Lamentablemente dudo mucho que cualquiera de estas modestas sugerencias llegue a cumplirse, ya que termine como termine el tema de Pinochet, el próximo es un año de elecciones.
Y todas las características apuntadas anteriormente se repiten ad nauseam.
Ignacio Alcuri
C.I. 2.XXX.XXX-8
J.L. Zorrilla 2XX
C.P. XX300
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By the way, la carta fue publicada. Tenía el original en la vuelta, pero lo perdí.
Bueno ammiguilios, me voy a calentar unos Frank Furters para tener algo en el estómago antes de salir para el toque. Va a estar acojonante, lo sé porque he escuchado el disco y puedo afirmar con propiedad que está muy bueno (para mí). Espero que hayan disfrutado este formato, tengo más guasadas para agregar en futuros posts. Si me ven hoy de noche tengo unos caramelos de menta para regalar. Fui a comprar el almuerzo con Tickets Alimentación y como me sobraban dos pesos la cajera me sugirió que agarrara cuatro caramelos de menta. Y yo sólo tolero la menta en la pasta de dientes. ¿Saben que en una semana rompí dos cepillos de dientes? Es que yo apoyo un dedo en la zona que doblan y flexiono para sacarles el agüita después de usarlo, y se vé que hubo un período de tiempo de necesidá de descargar energía que hice demasiada presión y rompí el cepi-io. Pensé que era porque estaba viejo, y me vino bárbaro porque estaba viejo. Pero mi vieja (valga la redundancia) me compró uno nuevo igualito y al rato lo volví a romper de la misma manera. Ahora me cepillo con un cepillo cortito cortito, y para llegar a las muelas casi que me tengo que meter la mano entera en la boca. Mierda, me colgué a escribir otra vez. Por qué no me colgaré con los cuentos para tener historias más largas en lugar de divagues de tres renglones... mejor, el público objetivo se distrae a partir del renglón cinco.
Y recuerden, al que quiera, nos vemos mañana sábado 27 de noviembre a las 18:00 hs. en la Plaza de Comidas del Shopping Punta Carretas. Me reconocerán porque estaré usando la misma cara que en la solapa del libro.
Nacho
"el año que viene es el posta-posta. recuérdenlo."
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