Mostrando las entradas con la etiqueta Venta. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Venta. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de febrero de 2025

El juego de la lectura de verano

En casa hay demasiados libros. Lo sé yo, lo saben ustedes, lo sabemos todos. Pero ni siquiera me voy a dignar a entrar en esa discusión de “comprás libros que no leés”, porque hay gente que colecciona cucharitas de té y no las usa a la hora tel té; usa siempre las mismas, compradas en el supermercado de la esquina, de esas que vienen en plástico sobre cartón como si fueran figuras de acción de las Tortugas Ninja.

Mi problema no es con los libros que (todavía) no he leído, sino con los libros que he leído por la mitad. Y aclaro que este no es un posteo a favor de terminar los libros aunque no nos gusten. Tengo identificada una característica de mi lectura, que es que una vez que me siento cómodo con la voz narrativa, que conozco a los personajes y que entiendo lo que está pasando, desaparece la novedad y dejo el libro en alguna superficie horizontal repleta de otras cosas.

Esto no ocurre siempre, pero aumenta en períodos de sobrecarga laboral, y de esos nunca me faltan. Así que en mi casa pueden verse, sobre las mencionadas superficies horizontales, libros con toda clase de señaladores entre sus páginas. Porque son tantos los volúmenes abandonados, que termino usando cualquier cosa que encuentre a mano como marcalibros: boletos, boletas, pedazos de hojas, etcétera.

Era este hecho, y no la cantidad de libros en mi colección (y cuando digo libros también digo cómics/historietas, es que es más sencillo a la hora de escribir), que el verano pasado hice algo al respecto. Sentí la disminución impresionante de laburo en enero comparado con diciembre y en los primeros quince días de 2024 terminé quince libros que tenía en algún estado de lectura. Mentira, más vale confesarlo temprano: también meché libros cortitos que se empezaban y se terminaban en una misma tarde.

Aproveché para terminar algunos ejemplares de mi biblioteca favorita (en este caso me refiero a un mueble en particular) que son aquellos de no ficción que giran alrededor del humor. El año pasado leí la historia oral de 30 Rock, un road trip delirante por pancherías de Estados Unidos, un ensayo sobre “lo gracioso” y un libro sobre la guerra entre Marvel y DC. También hubo lugar para la poesía, la literatura infantil y para dos títulos escritos por Neil Gaiman. Suerte que los saqué de mi lista de pendientes antes de lo que todos sabemos.

El ejercicio me resultó reconfortante. Me retracto: el juego me resultó reconfortante. Porque así lo encaré. Eso de terminar un libro por día (algunos días terminé tres, otros ninguno) me agregó la pizca de autopresión, o presión autoimpuesta, que realmente necesitaba para superar esos trancazos en la lectura. Por las dudas, también les aclaro que en el 2023 anterior, como ocurrió en el resto de 2024, leí otro montón de cosas. Hubo libros que me engancharon desde el primer momento, y hubo otros que yo mismo pedí a editoriales que me los mandaran al diario, así que había que cumplir con el compromiso de terminarlos y escribir al respecto. A veces pienso que no leo lo suficiente; este ejercicio (este, el de escribir sobre el juego) también me sirve para darme cuenta de que leo un montón.

Esperen, porque me olvidé de otro juego, y fue importantísimo. Compartí mi progreso en las redes sociales. En este mundo performático decidí utilizar a mi favor la vidriera que representaban Instagram, Facebook y Twitter, y fui subiendo fotos de cada uno de los libros que terminaba, aunque el texto que utilicé junto a cada imagen daba lugar a la polisemia y muchas personas se pensaron que estaba subiendo fotos de los libros que tenía intención de leer. Este año cambié un poquito el texto, pero mantuve la doble interpretación. Por supuesto que hubo foto al terminar el desafío.

 

Cuestión que esa vidriera agregó otro poquito de presión autoimpuesta. Funcionó y me gustó. Tanto me gustó eso de terminar libros, que este año decidí hacerlo de nuevo. Y desde un primer momento la cosa fue bien distinta, porque designé un espacio detrás de las puertitas de una biblioteca para ir acumulando, y no tener que buscar mucho a la hora de encontrar la lectura siguiente.

Nota al margen: luego de escribir el párrafo anterior me dirigí hasta aquellas puertitas, pensando “Che, ¿me habrá quedado algún libro por terminar?”, así como con pena por haberme olvidado de alguno. Había casi cuarenta. Repito la primera frase de este ensayito: tengo demasiados libros. Lo sabemos todos.

Volvamos a los primeros días de este año 2025. Con esa primera pila de libros (después fui agregando otros, claramente) comencé la lectura. Unas semanas atrás me había llegado el Batman by Jeph Loeb & Tim Sale Omnibus, un cómic de 1176 páginas que recopila las historias de Batman que realizó esta pareja de creadores. Había leído las dos primeras partes, y en una tarde tranquila devoré el resto.

Por las dudas, para aquellos que no leen cómics: los cómics se leen muchísimo más rápido. Pero muchísimo más rápido. Si tenés la suficiente concentración (no revisar el celular y que no se esté incendiando tu casa, por ejemplo) terminás un volumen estándar en una sentada, sin ninguna duda. El año pasado no incluí al noveno arte en mi desafío de verano, pero esta vez dije fuck it. Porque también tenía un montón de cómics sin leer.

“Alto ahí. Usted dijo que se trataba de libros que tenía por la mitad”. También dije que había hecho trampa el año pasado, y este año decidí blanquear desde el comienzo. Las lecturas fueron de cosas que había dejado por la mitad o que había aplazado. Es decir, que ni siquiera había empezado a leer. Las razones son tantas, como libros sin leer tengo en casa. Que también son muchos.

Con la intención de mechar lo más posible cómics y “letritas”, ficción y no ficción, continué con el nuevo desafío. Terminé de leer la adaptación de la película Demolition Man (El demoledor), que me había enganchado hasta que se terminó el empujón inicial, y gracias a este juego lo terminé y comprobé que el libro tampoco explica cómo funcionaban las tres cachuchas del baño. El cómic 20th Century Men de Deniz Camp y Stipan Morian me había resultado pesadísimo en una primera lectura parcial, pero todos hablaban tan bien de él... Me resultó pesadísimo en una segunda lectura, pero lo terminé. Tampoco crean que sufrí. Aunque se me hizo cuesta arriba.

Así siguió el juego durante 44 días en los que leí parcial o totalmente 44 libros. Por allí pasó la fascinante poesía para niños de Shel Silverstein; el extraño libro que marcó el regreso de Bill Watterson (junto a John Kascht); El fugitivo de Stephen King, que me lo habían prestado hace meses y estaba esperando a sacar la foto final para devolverlo; libros que tenía hace años y otros que habían llegado hace muy poquito tiempo, como el actualísimo That's not funny: how the right makes comedy work for them, de Matt Sienkiewicz y Nick Marx.

Sin este juego, habría tardado más tiempo en leer el último cómic de Ram V (junto a Filipe Andrade), o la Unstoppable Doom Patrol, que me encantó y estaba ahí, siempre en segunda fila, esperando para ser leída. No todas fueron lecturas para mí: saben bien que los resultados pueden variar, y no hubo feeling con Los últimos días de Nostradamus de César Aira o La risa de Wimpi. En una ocasión metí trilogía de Johnny Ryan, con sus tres recopilaciones de historias de una página (parodias de cómics, de tiras cómicas, y personajes originales) y comprobé que sigue siendo el pinche amo del humor desagradable. Ojalá los medios de comunicación tradicionales nunca se enteren de su existencia.

Leí manga, historieta argentina acumulada de los últimos viajes a Rosario y Buenos Aires, libros raros y otros súper sencillos. Y repasando la historia oral de The Daily Show (me pueden las historias orales de programas de humor) recordé otra “regla” de este desafío, que también voy a utilizar fuera de él. Tiene que ver con mi memoria.

Tengo mala memoria. No toda, me refiero a la relacionada con la lectura. Una de las razones por las que no termino de amigarme con el ebook es porque soy muy de volver hacia atrás y buscar un detallecito de la trama que no recuerdo bien. En un libro de papel es fácil hacer pasar las páginas rapidito con los dedos, pero los lectores digitales no funcionan así. Y hasta que no lo hagan, seguiré leyendo mayormente en papel.

Decía que tengo mala memoria, pero exagero. Porque me creo que tengo menos memoria de lectura que la de verdad tengo. Me asusta internarme en novelas largas por miedo a olvidarme la trama (debido a las mil cosas que ocurren todos los días en mi mente y alrededor de ella), y la verdad es que colaboré a mi propia profecía autocumplida. Así que cuando volví a libros de ficción y de no ficción (en estos últimos es más fácil, al estar más compartimentados) no los leí desde el principio y prácticamente no volví hacia atrás, salvo si había abandonado la lectura en la mitad de un párrafo. Y ¡sorpresa! me di cuenta de que mi cerebro iba recordando los detalles conforme avanzaba la lectura. Lo tomo como un triunfo.

En resumidas cuentas, esto volvió a ser un éxito y tripliqué la cantidad de libros, entre retomados/terminados y empezados/terminados. Como me ocurrió el año pasado, durante la duración del juego mi escritura disminuyó (por no decir que desapareció), así que será hora de retomarla. Tendré tiempo en los viajes de ómnibus que estuve dedicando a la lectura contrarreloj. Porque en la última semana casi que estaba leyendo “el libro del día”. De nuevo, esto no es recomendable ni orgánico, pero en este momento particular me sirvió para forzarme un poquito más.

Gracias por acompañarme en este recorrido. Para el cierre voy a repetirme, como esos programas infantiles que todo el tiempo dicen “No intenten esto en sus casas”. No recomiendo la lectura autoimpuesta, terminar libros que no quieren terminar o leer libros solamente porque son cortos y están en medio de un desafío. Pero (siempre hay un pero) a veces un toquecito lúdico o una presión artificial de más puede ayudar a contrarrestar el embate exterior que nos hace dejar lecturas por la mitad.

Para los fanáticos de las listas, va la lista final de lecturas de verano: 

1) Batman by Jeph Loeb & Tim Sale Omnibus, de Jeph Loeb y Tim Sale.
2) Demolition Man, de Richard Osborne.
3) 20th Century Men, de Deniz Camp y Stipan Morian.
4) A Light in the Attic, de Shel Silverstein.
5) Calavera Lunar, de Albert Monteys.
6) The Mysteries, de Bill Watterson y John Kascht.
7) Rare Flavours, de Ram V y Filipe Andrade.
8) El fugitivo, de Stephen King.
9) Clobberin' Time, de Steve Skroce.
10) Porno de pyme, de Andrés Olveira.
11) JLApe, de varios autores.
12) La risa, de Wimpi.
13) The Hitchhiker's Guide to the Galaxy, adaptación de John Carnell y Steve Leialoha.
14) 36ª edición: ¡¡¡200.000 ejemplares vendidos!!! y otros cuentos breves, de Juan Faerman.
15) Unstoppable Doom Patrol, de Dennis Culver y Chris Burnham.
16) Los últimos días de Nostradamus, de César Aira.
17) The American Way, de John Ridley y Georges Jeanty.
18) Amanece en Ciudad Despojo, de Mario Rivière.
19) Hell Was Full, de Branson Reese.
20) Sideways Stories from Wayside School, de Louis Sachar.
21) The Comic Book Holocaust, de Johnny Ryan.
22) The Klassic Komix Klub, de Johnny Ryan.
23) New Character Parade, de Johnny Ryan.
24) Isle of Dogs, adaptación de Minetaro Mochizuki.
25) That's not funny: how the right makes comedy work for them, de Matt Sienkiewicz y Nick Marx.
26) Antídoto, de Alejandro Farias y Marcos Vergara.
27) La gran estaca, de Tony Ganem.
28) Demencia 21, de Shintaro Kago.
29) Shot in the Face: A Savage Journey to the Heart of Transmetropolitan, de varios autores.
30) Red Herring, de David Tischman y Philip Bond.
31) Outrageous, de Kliph Nesteroff.
32) Supercrooks, de Mark Millar y Leinil Yu.
33) I Will Judge You by Your Bookshelf, de Grant Snider.
34) I Kill Giants, de Joe Kelly y Ken Niimura.
35) The Employees, de Olga Ravn.
36) The Compleat Terminal City, de Dean Motter y Michael Lark.
37) La magia del orden: Una novela ilustrada, de Marie Kondo y Yuko Uramoto.
38) El día más largo del futuro, de Lucas Varela.
39) The Daily Show (The Book), de Chris Smith.
40) Far Arden, de Kevin Cannon.
41) Stroppy, de Marc Bell.
42) ¿No has oído hablar de Cardoso?, de Mateo Arizcorreta y Diego Ruiz.
43) What I'd Say to the Martians, de Jack Handey.
44) Fortune and Glory: A True Hollywood Comic Book Story, de Brian Michael Bendis.

A propósito de libros

¿Mencioné que tengo muchos libros? Como forma de evitar que un día los bomberos encuentren mi esqueleto debajo de una pila de volúmenes impresos, hace años ya que vengo haciendo una venta de garage. Comenzó en Montevideo Comics y continuó con un aburridísimo archivo de Excel que podía consultarse desde la nube. A nadie le gusta recorrer una librería compuesta por un archivo de Excel.

Hace menos tiempo y gracias a una recomendación excelente (o sólo ente, porque me permitió abandonar el Excel) armé una paginita en el sitio Wix. Eso me permitió sacarle una foto a cada libro, o a cada colección, porque las personas en situación de lectura comen (comemos) con los ojos.

Es un sitio gratuito, así que no funciona muy bien, pero me permite mantener el stock en tiempo real, ya que si alguien me compra un libro (de letritas, cómic o lo que sea) lo hago desaparecer de la lista. Si a alguien le interesa recorrerlo, el link es este: Venta de garage en Wix.

En las últimas semanas, a sabiendas del mal funcionamiento del sitio, hice un PDF medio chapucero con lo que tenía en stock. Por estos días, gracias al cielo, se han ido varias cositas, así que no puedo asegurar que lo que vean sea lo que hay. ¡Pregunten, que no molesta! El link es este: Venta de garage en PDF.

La lista seguramente se siga actualizando... quizás con algunos de los 44.

viernes, 12 de julio de 2024

Venta de garage 2.0

No dejan laburar, bo. Resulta que estoy tratando de deshacerme de cosas, para hacer unos pesos y (no lo voy a negar) comprar otras cosas. Estuve un tiempo haciendo circular un excel que se actualizaba constantemente, pero sin fotos es difícil. Hace poco logré crear un minisitio gratuito en WIX, que deja subir artículos con fotos en forma súper intuitiva y rápida. Pero claro, algunas redes sociales marcan a WIX como página fraudulenta (si quiere robarme las deudas, adelante) y no deja acceder a los links. Así que se me ocurrió crear una entrada del blog que incluya el link correcto.

EN POCAS PALABRAS, SI ESTÁS BUSCANDO EL LINK DE LA VENTA DE GARAGE, ES ESTE:

https://hijodechucknorris.wixsite.com/venta-de-garage

Es solamente para mirar, no dejen un solo dato personal ahí.

Si tenés consultas o querés comprar algo, podés mensajearme en las redes sociales de turno (Instagram, Facebook, Twitter) o al correo hijodechucknorris (arroba) gmail (punto) com. Dicen que hay que ponerlo así para que no te inunden con spam. Demasiado tarde.

miércoles, 29 de marzo de 2023

Cuadernillo de viajes

En octubre del año pasado "lancé" (comillas) el Cuadernillo de gastos, un fanzine que contiene una docena de cuentos cortos, 100% originales y pensados para la ocasión, inspirados en doce gastos que tiene un ser humano casi todos los meses.

Me gustó eso de andar cargando con una publicación casera, comercializarla sin intermediarios, y en algún caso puntual poder obsequiarla a alguien. Es difícil obsequiar un libro-libro de los que generalmente al autor le tocan tan pocos.

Tanto disfruté de la experiencia, que casi de inmediato arranqué a pensar un segundo cuadernillo. Lo primero que necesitaba era la temática, y me incliné por doce elementos relacionados con los viajes, más precisamente los relacionados con el turismo: pasajes, documentos, dinero, ropa, seguro médico, neceser, mapa, vacunas, adaptador, toalla, cargador y lectura.

Como ocurrió en primera instancia, cada una de estas palabras fue el disparador de textos, con la exigencia extra de que fueran poemas. O de micropoemas, porque son textos muy breves, incluso en una publicación de tamaño pequeño.

Las temáticas terminaron escapándose de sus disparadores, incluyendo rimas sobre el sueldo nominal, relaciones tóxicas con la ropa, reflexiones sobre las fronteras políticas y dilemas sobre la toalla del baño en casa ajena.

Este segundo cuadernillo estuvo detenido durante un par de meses, porque la computadora nueva recalentaba a niveles del mismísimo Averno y tuvo dos visitas prolongadas al service. Para cuando logré cerrarlo, ya había comenzado un periplo en la Escuela de poesía del Teatro Solís, lo que solamente me dio más ganas de terminarlo.

Después de escrito me hice cargo del maquetado, que incluye un espacio para anotar anécdotas turísticas y una especie de línea de metro con mis publicaciones, porque tengo mala memoria y me cuesta recordar en qué año salieron algunos libros. Lo reproduzco a continuación.

De nuevo estuve a cargo de la impresión en láser (en la impresora de mi viejo), el doblado, engrampado y numerado de cada ejemplar, que es único e irrepetible... siempre y cuando no pierda la cuenta.

Aquellos interesados en adquirir el Cuadernillo de viajes, así como del Cuadernillo de gastos, la forma más sencilla es comprar 1000 pesos o más en la Venta de Garage y les viene de regalo. Revisen la planilla, que se actualiza todo el tiempo. En caso contrario, tiene un precio base recomendado de 100 pesos, que es para comprar más papel y regalarle algo a mi viejo por el uso del tóner. Si quieren colaborar con más, servirá para imprimir más cuadernillos.

Las vías de comunicación se repiten: mensaje directo por redes sociales como Facebook, Twitter e Instragram, o por correo electrónico a hijodechucknorris@gmail.com. Tengan en cuenta que por la venta de un solo cuadernillo no puedo andar cruzando media ciudad, porque no cubro el transporte. Eso sí, voy a tratar de tener ejemplares en la mochila, así que peguen el grito si me cruzan por ahí.

sábado, 22 de octubre de 2022

Cuadernillo de gastos

Tengo la enorme fortuna de trabajar de escribir. Nunca fue mi vocación, o capaz que sí, pero todavía no me he dado cuenta. Entre reseñas, entrevistas, guiones de columnas y un montón de laburo sin firma, estuve buena parte de este año escribiendo. Eso incluye la ficción en publicaciones como Lento o Túnel. Sin embargo, estaba extrañando presentar algo, ya que el último libro salió en 2020 (cinco días antes del cierre total por pandemia) y el siguiente recién llegará en 2023.

La única idea que tuve fue la de un fanzine, que no es otra cosa que una publicación casera. Después de tener intensas discusiones conmigo mismo sobre el contenido, me decidí por una docena de cuentos cortos pensandos para la ocasión, 100% originales, y que no estarán en el próximo libro. Ni en el siguiente. Ni en el que venga a continuación. Porque ya están terminados.

Necesitaba una excusa para armar esa docena, que ojalá sea solo la primera. Y me quedé con doce gastos mensuales de la vida adulta (alquiler, gastos comunes, luz, alimentos, celular, impuestos, salidas, Internet, medicamentos, plataformas, unipersonal e imprevistos). Cada una de estas palabras sirvió de disparador de pequeños textos que cubren temas tan variados como la conquista del mundo, los engaños telefónicos, las películas de Netflix o las erecciones prolongadas.

El resultado final me pone muy contento, porque además de escribir las historias, hice un sencillo maquetado que incluye una cuadrícula para anotar los gastos anuales, y me encargué de la impresión en láser, el engrampado y el numerado de cada ejemplar (son todos ejemplares 1 de 1... de ediciones diferentes).

Si todavía están interesados en adquirir este Cuadernillo de gastos, existen dos formas muy sencillas. El fanzine tiene un costo de 100 pesos, pero viene de regalo con compras de la Venta de Garage de 1000 pesos o más. En el enlace anterior tienen fotos de algunas joyitas, y en esta planilla encuentran todo. Se actualiza sola, así que lo que ven es lo que hay.

Las vías de comunicación son variopintas: mensaje directo por redes sociales como Facebook, Twitter e Instragram, o por correo electrónico a hijodechucknorris@gmail.com.

sábado, 23 de julio de 2022

Joyas ocultas de la venta de garage

Por un montón de razones, ando vendiendo parte de mi colección de libros, cómics y otras cosillas. Hay un archivo en la nube que se actualiza todo el tiempo, por si les interesa verlo. Lo que se ve, es lo que está disponible. Sin embargo, por razones prácticas (me iba a volver loco, o me iba a morir de viejo) cada ítem tiene una descripción mínima, que incluye autores, idioma y un puntaje en base a la calidad en la que se mantiene. Pero hay elementos que merecen ser discutidos en profundidad. ¡Algunos! Otros eran tan populares que se vendieron solos.

Lo que viene a continuación son algunos elementos que todavía no encontraron hogar, y que se merecían destaque por tratarse de joyas no tan conocidas, o paquetes que en foto quizás resulten más atractivos. Además de la imagen, agregué un pequeño parrafillo de cada uno de ellos, con información u opinión, dependiendo del caso. Gracias por venir. Si algo les interesa, el mail está en el archivo o me pueden DMear en la red social de vuestra preferencia (si es que yo estuviera allí).

La saga completa de Superman versus Doomsday, incluyendo la Muerte, el Funeral, el reino de los Supermanes y las dos miniseries en las que vuelve el mostro gris con los huesos para afuera.


The Question, la saga completa de Dennis O'Neill y Denys Cowan. Los primeros seis números están en español, en un taco y un número suelto. Los restantes cinco tomos están en inglés.


¿Qué decir? Para mí, la mejor versión de Batman. Los guiones de Doug Moench están bárbaros, pero la magia está en los dibujos de Kelley Jones. 30 números en inglés y dos especiales en español. (SE FUE)


Johnny Ryan está locazo. Hace que Gustavo Sala parezca Garfield. Estos tres tomos recopilan la maravillosa serie Angry Youth Comix. Los que se hacen los incorrectos no saben lo que les espera. (SE FUE)


Para muchísimas personas (y me incluyo), Gary Larson es el tipo que llegó el humor gráfico, el chiste de una sola viñeta, a su máxima expresión. Y acá está todo, completito, recopilado en tres tomos.


Mark Russell es uno de mis guionistas favoritos de la actualidad y en esta maxiserie demuestra por qué. Sus Picapiedras están cargados de humor, pero también de crítica social poco solapada. Joyita.


El arco que inspiró parte de la última película de Thor, en cuatro tomos (tres de ellos en tapa dura). Si te pareció que había una buena historia pero sobraban chistes, no sé qué estás esperando.


La mejor etapa de los Avengers fue la de Kurt Busiek y George Pérez (que se nos fue hace poco) y no solo lo digo yo. Este tomazo recopila los primeros 11 números.


Una miniserie que junta a dos de los personajes menos cuerdos de las historietas. Sí, la Máscara nació en las historietas. Cuatro números con un arte cartoon que les queda muy bien a ambos.


Más de Johnny Ryan. Durante varios años estuvo contando una épica espacial muda e hiperviolenta. Pero híper híper. Y acá están los seis volúmenes juntitos. (SE FUE)


El último tomo (hasta ahora) de la Canción de Hielo y Fuego, en tapa dura. Podés leer una página por día y seguramente lo termines antes de que llegue el siguiente. (SE FUE)


Completito, todo el Flash de los Nuevos 52. Los 52 (obvio) números, más anuales y especiales, en nueve tomos. Primero con Francis Manapul a cargo y luego con Robert Venditti.


Hablando de recopilaciones de Flash, los primeros nueve tomos de la era Rebirth. Recopilan 57 números y un anual.


Otro combo Rebirth. Seis tomos de Green Arrow que recopilan la era de Benjamin Percy en guiones y Juan Ferreyra en el arte. Un total de 38 números.


Seguimos con el verde, pero esta vez es Green Lanterns de la era Rebirth. Los ocho tomos de la era de Sam Humphries en los guiones.


Hal Jordan and the Green Lantern Corps, era Rebirth. Completita en siete tomos. Con Robert Venditti en los guiones y (a veces) Ethan Van Sciver en el dibujo. Pero bueno, está bueno igual.


Estos tomos recopilan la que, para mí, fue la mejor época mensual de las series de Superman, con Jeph Loeb y Joe Kelly en guiones. La era de Lex Luthor presidente y muchos arcos notables. (ME ARREPENTÍ)


Siete tomos que recopilan el último ciclo de la serie regular de Hellblazer, y uno de los mejores. Guiones de Peter Milligan y dibujos de Giuseppe Camuncoli.


Los tres primeros tomos de American Vampire, de Scott Snyder, en tapa dura. Incluyen las historias cortas escritas por Stephen King en su debut como guionista de cómics.


Saga completa de Superior Spider-Man, cuando Otto Octavius estuvo dentro del cuerpo de Peter Parker. Primer tomo deluxe y el resto de tamaño regular. (SE FUE)


Cuatro primeros tomos de Wolverine and the X-Men, con guiones de Jason Aaron. Recopilan los primeros 18 números.


Dos tomos que recopilan el comienzo de la era Big Time de Amazing Spider-Man. Casi mil páginas entre los dos.


Los primeros dos tomos del Silver Surfer que guionó Dan Slott y que dibujó el fabulantástico Mike Allred. Pensar que hace años tenía mis reparos con respecto a su arte. (SE FUE)


Acá mi favorito es el guionista. Ryan North es un tipo con una imaginación maravillosa y muy envidiable. Aquí los primeros tres tomos de su Unbreakable Squirrel Girl junto a Erica Henderson.


Un tomo de Iron Man de Matt Fraction y Salvador Larroca, pero es bastante más de un tomo. Este tapa dura deluxe contiene 19 números.


Adventure Time desembarcó en los cómics hace tiempazo. Este pack incluye los primeros 4 tomos de la serie, más el tomo de la miniserie de Marceline and the Screaming Queens. (SE FUE)


Una joya nostálgica. Dos tomos de Evil Ernie, de la era en la que los cómics de horror estaban de moda. Este personaje es una porquería que amás odiar... o que odiás amar. No los juzgo.


Usagi Yojimbo es un personaje maravilloso, querible, todo lo contrario que Evil Ernie. Y este tomo casi incunable incluye sus primeras aventuras. (SE FUE)


Para poner algo audiovisual: las cinco primeras temporadas de Sons of Anarchy, una serie medio cabeza, pero con mucha más alma que varias de las que se cansan de ganar premios.

Esto es todo, amigos. Si rinde, me tendrán sacando más fotos en breve. Si no funciona, le sacaré fotos a otras cosas (quizás me abra un OnlyFans).